Tengo que admitir, no sin cierto reparo, que llevo bastante tiempo en el que en mi día a día uso mucho más el iPad. Para que te hagas una idea, antes encendía el ordenador al poco de levantarme y lo apagaba al acostarme. Al salir de casa lo ponía en hibernación. Es decir, que estaba encendido todo el santo día. Todavía lo uso bastante, pero muchas veces no lo enciendo hasta que llegan las 9 o las 10 de la noche. Y durante la noche, es posible que lo abandone una o dos veces para ir al iPad. Ese uso adicional del iPad, me ha permitido volverme consciente de ciertas cosas que, aunque algunas las había pensado intuitivamente, ahora tengo muy claro. De ello quiero hablar en el presente artículo.

Antes de nada, el lector ha de saber que lo que voy a decir no son sospechas. He meditado conscientemente delante de un papel y un boli. Lo que voy a poner de manifiesto son reflexiones estudiadas. También quiero decir que esto no está escrito en piedra. Está basado en mi forma de usar el dispositivo y quizá otros puedan sacar otras conclusiones. De todas formas, creo que mi razonamiento funcionará para casi todos los usuarios de un dispositivo iOS y sobre todo del iPad, sea la versión que sea la que tenga el lector.

En defensa del sistema de ficheros

Los humanos somos organizativos. Por decirlo de otra forma: tenemos la necesidad, quizá no innata pero sí adquirida, de organizar nuestra vida (en concreto los datos) cada uno a su forma y método. Ello ha sido sistematizado en los ordenadores de forma que es común encontrar gente que crea complejas estructuras de directorios o carpetas para albergar sus datos.

Ilusión de orden

La posibilidad de crear jerarquías semejantes para conterner los accesos directos a nuestras aplicaciones podría formar parte de ese sistema mencionado en el punto anterior, en el que habrá por fuerza datos o trabajos.  Contando sólo con los accesos (iconos) a las apps, por muy jerarquizados y organizados que estén, se ofrece una ilusión de orden. Dentro de cada app encontraremos el caos de trabajos previos sin posibilidad, o muy poca, de organización. Sé que hay excepciones, pero generalmente se corresponden con aplicaciones en la nube. Estamos hablando de organización interna en un dispositivo.

Porque lo importante es el trabajo

También es común tener muchas aplicaciones. Eso, junto con una tendencia también natural al desorden, provoca que a veces no sé con qué aplicación hice aquel trabajo que ahora me hace falta. Últimamente eso me pasa demasiado a menudo. La solución que aporta iOS es ir carpeta por carpeta (de aplicaciones) y abrir una por una, a ver si tenemos suerte y lo encontramos a la tercera. Para esto Spotlight sirve de poco.

Es de máxima importancia tener un acceso lo más rápido posible a nuestros archivos de datos. Las aplicaciones pueden desinstalarse y volverse a instalar, ellos no.

Antiguo axioma: Los interfaces gráficos son lentos

Si el lector está interesado en este tema, haría bien en leer el libro “En el principio fue la línea de comandos” de Neil Stephenson.

Es bien conocido que teclear el nombre de un programa en una línea de comandos (shell) es más rápido que buscar el icono entre los menús del interfaz gráfico. Apple entendió esto pronto y gracias a eso tenemos Spotlight. No es exactamente lo mismo que una shell, pero es una gran ventaja para los usuarios. Este apartado no es una broma. Es cierto que los interfaces gráficos tienen problemas. Si la compañía de Cupertino no lo hubiera pensado, no se habrían tomado la molestia de crear Spotlight. Y es que encontrar algo en un sistema jerárquico, aunque sean unas pocas carpetas y muchos iconos, es una árdua tarea. Es lo más tedioso de mi relación con el iPad. Claro, eso no pasa con las apps que uso a diario. Pero todos sabemos que tenemos muchas más apps que eso. Uno puede pensar en una estructura perfecta para esos iconos. Los nombres perfectos. El número de iconos perfecto por carpeta. Pero la memoria le juega a uno malas pasadas demasiado a menudo. Aparte de tedioso, es lento. En el terminal se resuelve con el uso del comando grep combinado con ls. Si bien es cierto que la fase de aprendizaje para el shell es más larga, cuando aprendes dejas de perder tiempo. Eso nunca ocurre con la interfáz gráfica. Es origen de frequentes y costosas pérdidas de tiempo. Por esto es por lo que yo no entiendo a la gente que dice que es más productivo en iOS. Ni lo entenderé nunca.

Interfaz orientado a apps

Otra cosa que no entiendo es que el paradigma de interfáz gráfico de todo el parque de smartphones y tablets esté enfocado a las apps y no a los archivos de datos. Todos tenemos muchas apps superfluas, por lo que termina siendo un interfaz de usuario orientado a lo superfluo. Es un despropósito como una casa. Al menos en Android podemos acceder al sistema de archivos. Esa carencia en Apple provoca graves problemas, sobre todo en productividad. Quizá forme parte de una extrategia dirigida al consumo o mejor disfrute de contenidos. Ya sabéis que este artículo no desaparece después de leerlo. Aunque lo leyeran mil. No es un bien de consumo. Ni tampoco es un producto, por lo tanto no es contenido. Es una obra o publicación. Es bueno llamar a cada cosa por su nombre. Así que procuremos no decir “consumir contenidos”. Entonces si la estrategia es orientar los dispositivos de Apple hacia esto: disfrutar obras, es normal que no sea totalmente idóneo para ser productivo. En ese sentido sí que lo entiendo.

En serio (lo cual no significa que lo anterior no lo sea), hay mucho que estudiar respecto a los interfaces gráficos aún. Con el tiempo debería ser patente la necesidad de orientar los interfaces a mostrar tanto datos como aplicaciones. O al menos que Apple desista de su empeño de no dejarnos acceder al sistema de archivos. Un sistema de archivos puede reducirse a una carpeta home donde cada cual pueda organizarse y se pueda abrir cada archivo de datos con la aplicaciones que queramos. Cosa que ahora es factible pero incómodo sobremanera.

Conclusión

Dicho todo esto, quiero dejar claro que no critico por criticar. Como usuario veo carencias que me obstaculizan constantemente y que me gustaría mejorasen en el futuro. Incluso en Android, hace falta otro enfoque. Pero, desgraciadamente, mientras las empresas insistan en ganar dinero a toda costa, antes que en ofrecernos dispositivos útiles y productivos, los mortales seguiremos suplicando por un poco de cordura. Saludos.

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