Ayer veía el cuarto episodio de la tercera temporada de Elementary. Esa especie de recreación moderna del mito de Sherlock Holmes en la que Watson es mujer y se llama Joanne en vez de John. En el episodio mencionado se jugaba con la idea de una inteligencia artificial avanzada que era capaz de hacer cosas para las que no había sido programada. No fue un episodio especialmente bueno, pero me llamó la atención y mi mente aprovechó la coyuntura para volver a repasar una vez más un tema que me apasionó desde que conocí la existencia de los ordenadores. Siempre en las películas se distorsiona todo y la gente piensa lo que no es. Y sobre eso quiero hablar.

Catalogo las películas de contenido informático en dos categorías: por un lado las que se desvían totalmente de la realidad hasta el punto que no pueden ser consideradas ni siquiera como ciencia ficción (porque como ya sabemos, para que algo sea ciencia ficción, tiene que tener algunas bases científicas); por otro lado las que limitándose a la realidad más áspera y real resultan ridículas a ojos del conoisseur. Evidentemente habrá más, pero estas dos son las que más frecuentemente se ven y las que más me molestan. Como ejemplos aclaratorios he elegido este pobre capítulo de Elementary y el film Firewall, que cuenta con la aparición estelar de Harrison Ford.

El ordenador en el que estaba montado el increíble programa de inteligencia artificial parecía correr Windows. En un momento dado explican como ha sido posible introducir el virus que, momentos antes, había matado al programador provocándole un ataque epiléptico mortal. Resulta que el virus se podría haber introducido gracias al mecanismo de reproducción automática de Windows, ese en el que existe un archivo “autorun.ini” en el que se puede colocar la orden de iniciar un programa que venga contenido en el CD o DVD por el sólo hecho de introducirlo en el ordenador. Pues bien, en lugar de explicar eso, se complican con que la víctima había copiado el cd arrastrando su icono al escritorio. Todo el mundo sabe que eso no funciona, y que incluso arrastrando una de las pistas (que aparecen como archivos en el explorador) no se copia la música en absoluto. Hay que recurrir a un programa que lea el disco y que interprete las pistas de audio. Y precisamente con ese método no se hubiera “infectado”, jejeje. En fin. Todo el tiempo que aparecía una pantalla de ordenador, se notaba que era un montaje de vídeo. En muchos casos ni había un teclado. Se ve que se escriben los programas por ciencia infusa.

En el caso de Firewall, se produce una intrusión en una compañía y llaman al maestro Ford para arreglarlo. Él llega con su imponente apariencia y, ni corto ni perezoso, añade tres reglas de iptables al firewall de la empresa. Que en efecto es lo que haríamos en la realidad. El problema es que la solución resulta demasiado sencilla para cualquiera que conozca un poco el tema y la hazaña del protagonista queda en nada. El héroe destiñe un poco. Agradecí la honestidad, pero me quedé al mismo tiempo… a cuadros, en el cine. Ya que pillan a alguien que sepa, ¿no podían haber añadido algo más difícil y heróico manteniendo la dosis de realidad? 

En todo caso, he de decir que, prefiero la honestidad a lo otro. A veces ve uno cosas que le destrozan el posible buen argumento y convierten en un despilfarro el posible gasto en otras buenas cosas de la película. 

Sobre la inteligencia artificial, debo decir que no existe nada parecido. Aunque decimos que un ordenador es una máquina universal, podemos añadirle hardware y programación y sería capaz de hacer casi cualquier cosa, menos pensar. Lo que llamamos inteligencia artificial no es más que una metáfora de lo que en realidad es programación pseudointeligente. La mente del programador es la que pone la inteligencia. Los algoritmos ayudan con su repetición y determinadas fórmulas metemáticas a resolución de problemas que pueden parecer fruto de una inteligencia, pero nunca es tal. Me gustaría hablar de ello más en profundidad, pero tendrá que ser en otro artículo. 

Gracias por leerlo. Podéis dejar vuestros comentarios sobre qué os parecen esas cagadas en la televisión y el cine. 

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