+ In nomine Domini Nostri Iesu Christi +

Volver a leer a +Fravia en estos días es un doloroso recordatorio de su ausencia. Empero, soy muy consciente de que quizá sea ahora más necesario que nunca. Pues su filosofía no ha perdido filo y sus argumentos siguen teniendo ahora un valor profético, vistos a la luz de los eventos actuales.

Conocí la web de +Fravia a finales de los 90, cuando aún trataba sobre ingeniería inversa de software. Guardo muy buenos recuerdos del método Zen de +ORC y del tiempo que pasé embebido en la lectura de los volcados del W32Dasm y en las largas sesiones de depuración con Numega SoftIce. Cuando Fravia dejó atrás el "cracking" para centrarse en la búsqueda en Internet, comprendí que, en realidad, era el único paso lógico: la sagrada búsqueda del conocimiento y la lucha entre los portadores de la luz y las fuerzas oscuras que pugnan por ocultarlo. En el fondo seguíamos haciendo reversing, solo que desde una perspectiva mucho más amplia. Searchlores perseguía la pureza de corazón: el conocimiento debe estar al alcance de todos. Ese "nadie enciende una lámpara para ponerla bajo el celemín" de Cristo contenía un principio guía claro y conciso: el verdadero conocimiento debe ser abierto y estar disponible para todos, allá donde se encuentre. Quedarse en el cracking era poner la lupa en una pequeña parte de ese saber; Searchlores era abrirse al Conocimiento con mayúsculas, sin importar si estaba encerrado en un oscuro ensamblador o en un polvoriento manuscrito.


La web solía ser nuestra; un lugar de intercambio de saber puro. Ahora es 'suya': un desfile de anuncios, de rastreadores y de trampas para atrapar tu atención. Pero recuerda: ellos no pueden controlar lo que no pueden predecir. Sé impredecible. Sé un buscador, no un cliente.

— +Fravia
fravia.org

+Fravia tenía un aura especial. Yo fui uno de los muchos que llegamos al monasterio virtual de Searchlores hechizados por su personalidad y atrapados por la búsqueda del conocimiento. La web era igual de laberíntica que la Biblioteca de "El nombre de la rosa". Era atrayente por la promesa del conocimiento prohibido. Te podías perder en sus rincones, dejarte arrastrar por sus trucos y nunca sabías del todo en qué acabarías metido. Pero siempre salías reforzado. Siempre sabiendo algo nuevo.

Nos hacíamos llamar Seekers. Nuestro navegador Opera era a nuestro escudo y el ingenio nuestra espada. Nuestra sagrada misión, levantar la antorcha en esa carrera de relevos que iniciara Prometeo en el amanecer de los tiempos.

El espíritu de Searchlores era de camaradería total. No era una carrera por ver quién era más listo. Aquel que descubría algo nuevo corría a compartirlo con los demás. No se trataba tampoco de ponerse medallas o ganar reputación. Se derramaba generosidad y camaradería. "Gratis accepistis, gratis date." Y es que +Fravia era el primero en regalar su presencia, su buen humor y su conocimiento a todos.

En torno a ese excepcional prior, en ese scriptorium acogedor que era Searchlores, los Seekers formamos una comunidad cuasi monacal. Guiados por tan excepcional patriarca, ibamos poco a poco avanzando en nuestra labor de iluminadores de incunables. Con la salvedad de que ese tesoro no iba a acabar escondido en una biblioteca cerrada, si no que quedaría en la web disponible para todo aquel que llegara.


La mayoría de los usuarios de la red se han convertido en meros receptores pasivos. Creen que lo que no aparece en la primera página de Google no existe. Pero el verdadero conocimiento está en las sombras, en saber interrogar a la base de datos, en no aceptar el camino pavimentado que las corporaciones han construido para llevarte directamente a la caja registradora.

— +Fravia
fravia.org

No te limites a usar la herramienta: desmóntala. Mira qué hay dentro. La ingeniería inversa no es una técnica, es una forma de libertad. Si no sabes cómo funciona el código que rige tu vida, eres una propiedad de quienes lo escribieron. Un buscador de la verdad ('seeker') debe ser capaz de mirar bajo el capó de la realidad digital.

— +Fravia
fravia.org

Si bien es cierto que Searchlores aborrecía el mercadeo, exigía no obstante un pago a cambio de sus dones. Para el visitante que venía del ruido mundano —aquella web comercial que apenas soñaba con la tiranía algorítmica de hoy—, el recinto de +Fravia imponía silencio y estudio. El tortuoso deambular por sus secciones y sus infinitas glosas cumplía una doble función: servía de letanía para acallar la mente del adepto y de muralla para alejar a los curiosos molestos. Siguiendo la propia mística de +Fravia, el buen seeker debía aprender a separar la señal del ruido y aferrarse al vector correcto que, como el hilo de Ariadna, podía resolver el enigma del laberinto y conducirle, al fin, al anhelado Finis Africae.


Es una situación difícil: por cada colaborador que vale algo, hay más de VEINTE que solo te hacen perder el tiempo; la mayoría de ellos, además, parece que actúan con total 'mauvaise foi' (mala fe). ¿Y qué más da? Probablemente podría cerrar mi sitio ahora mismo; tal vez ya existan muchos otros con talento que llenarían el hueco. Creo que ya he dejado claro mi punto: un sitio no comercial no solo puede 'sobrevivir', sino convertirse en una referencia y una fuente de conocimiento para cualquier otro sitio en la web que trate este tipo de asuntos…​

(Y aun así, la 'desfachatez' de quienes roban el conocimiento de este sitio para vendérselo a los zombis me sigue fascinando…​ Creo que la mera existencia de personas tan exclusivamente centradas en asuntos de dinero es una de las maravillas de nuestro mundo…​ como laboriosas hormiguitas: en lugar de vivir, estos conejillos de indias están furiosamente concentrados en su limitado horizonte: sus inútiles citas por el móvil, el patético y disciplinado lavado matutino de sus coches, la próxima oportunidad de ascenso a espaldas de sus colegas…​ oye…​ ¿qué les queda después? ¿Una sensación de plenitud por haber ganado un poco más de dinero de esa forma?

Ganar dinero, aunque no carezca de importancia, es en mi humilde opinión relativamente fácil (si de verdad no sabes cómo ganar mucho dinero, métete, por ejemplo, en cualquier partido político y confórmate hasta que lo logres): el verdadero problema difícil es qué harás con tu vida…​ cómo sigues 'creciendo' y 'aprendiendo' durante todo el camino…​ está claro que la mayoría de la gente que trabaja en este campo todavía tiene mucho que entender…​ aun así, estoy MUY feliz de haber tenido el placer y el honor de conocer —bueno, figuradamente— a personas como +ORC, +gthorne, Sharp, Mammon, +ReZiDeNt, Quine, +Alistair, Hutch, +Aesculapius, +RCG y a todos los muchos otros talentosos e inteligentes que compensan 'ad abundantiam' a la mayoría zombi con la que a veces me veo obligado a lidiar).

— +Fravia
fravia.org

Asomarse a estos textos sobrecoge por su vigencia. Resulta increíble que muchos fueran redactados antes del cambio de siglo, sabiendo que +Fravia nos dejó hace ya tanto tiempo, en 2009.

A veces, cuando el ruido de la web moderna se torna insoportable y el omnipresente algoritmo persiste en predecir cuál será mi próximo pensamiento, retorno a las sensaciones de aquellos días, rendido ante el hechizo del laberinto. Un laberinto que, lejos de azorarme, ya me resultaba tan familiar y tan querido. +Fravia se nos fue el 3 de mayo de 2009. El scriptorium quedó desierto y los seekers fuimos desperdigados. Pero soy consciente de que la llama que prendió en dejó una huella imborrable. Un poso que afecta profundamente la forma de entender el mundo y que me hace ser mucho más incisivo e ingobernable. Allá donde esté la luz, sigue el camino.

Explicit totum, detur nobis potum. (Aquí termina todo, dános de beber).

~S~ Mhyst